la casita
que el casco de la estancia
apoyada la china sencilla
a su marido
cebando mate
recorren de la distancia
recuerdos
que llevó el olvido
mientras que el patrón
con sus cuentas ocupado
en su escritorio sentado
se le escapa sentir la vida
sonidos del viento
perfume de flores
ruiditos del agua
cantar de pajaritos
su mujer está en la feria
charlando con la vecina
por estar sola y aburrida
pituqueando y repintada
fantasía de enamorada
por demás envanecida
mientras que del ranchito
sale humito
y olor de tortas fritas
amor que a vivir invita
mate a mate la chinita
tomando a su maridito
que en lugar de contar monedas
acaricia sus deditos